Calaveras Literarias

Este verso, es uno de los múltiples ejemplos de lo que se domina “Calavera Literaria”: composición en verso, tradicional de México y que suele escribirse y recitarse en vísperas del Día de Muertos.

“Este Día de Muertos

quiero darte un beso

antes de ver mis versos

y que te quedes tieso”

Un poco de historia acerca de las Calaveras Literarias

Estos versos, conocidos en la antigüedad como “panteones”, surgieron en el siglo XIX a modo de dedicatoria o epitafio jocoso, constituyendo una manera de expresar ideas o sentimientos que de otra forma sería muy difícil decir. Fueron frecuentemente censurados o destruidos ya que, al ser redactados de una manera  chistosa o burlista, se convirtieron en la forma ideal para expresar el descontento con los políticos de la época.

Las Calaveras Literarias son una tradición mexicana relacionada al Día de Muertos, en la cual, mediante versos con rimas, se expresan de manera burlesca algunos aspectos de la personalidad, sobre todo, los defectos de la persona de una forma satírica.

Los orígenes de la Calavera Literaria se remontan al final del Virreinato. Los escritores mexicanos comenzaron a utilizar a modo de burla, los largos y ostentosos nombres y epitafios utilizados por los nobles y poderosos de la época virreinal, realizando su propia versión, la cual por lo general, no era más que una crítica social dedicada a algún miembro del estado, burlándose o bien reclamando a la persona, hechos en favor de la comunidad.

Las Calaveras como medio de expresión, fueron reprimidas no sólo en sus orígenes sino también durante el siglo XIX, debido a las burlas hechas a los gobernantes que no podían ser pasadas por alto. Es una forma de expresión propia de la época en la cual en los periódicos alrededor del mundo, realizaban ya caricaturas a modo de burla de los políticos y miembros de las casas reales debido a sus acciones o decisiones políticas. México, por su parte, se une de manera especial a la crítica social que marcará las revoluciones de las décadas venideras a nivel mundial.

Durante la época del México independiente, estas expresiones literarias cobran más fuerza, siendo publicadas por primera vez en el año 1840 en un periódico del país. Es en la segunda mitad del siglo XIX, cuando las Calaveras cobran mucha más fuerza y comienzan a hacerse populares entre la población, acostumbrada a la inestabilidad política característica del país en las primeras décadas de este siglo.

José Guadalupe Posada, un famoso ilustrador mexicano, crea la famosa imagen de la Catrina o la Muerte conocida hoy en día, dándole ese toque burlesco propio de las calaveritas, haciendo de sus ilustraciones una tradición que permanece viva hoy en día. Es José Guadalupe Posada, quien le da apariencia y vida a la Catrina en el imaginario colectivo mexicano.

Composición de las Calaveras Literarias

Las Calaveras Literarias son versos irreverentes, escritos a modo de epitafios, retratando o refiriéndose a las personas cómo si las mismas estuvieran muertas, como una manera de canalizar sentimientos que en otro contexto sería difícil expresar. Suelen acompañarse de dibujos de calaveras o catrinas.

El autor Gerardo Murillo, en su libro “Las artes populares en México”, describe la calavera literaria  como una expresión de “intención aguda, eminentemente popular, que tiene su fuerza y su firmeza en el arte de decir”.

Esta es una de las Calaveras Literarias de José Guadalupe Posada:

 “Quien quiera gozar de veras

y divertirse un ratón,

venga con las calaveras

a gozar en el panteón.

 Literatos distinguidos

en la hediondez encontré

en gusanos confundidos,

sin ellos saber porqué.

Y en gran tropel apiñados

los vendedores corrían

contentos y entusiasmados

por el negocio que hacían.

Cereros de sacristía

que roban la cera al rato,

que con mucha sangre fría

se echan el sufragio al plato”.

 

Vanegas Arroyo, en el año 1919, ofrece una calavera de evidente connotación política:

Yo os propongo al nunca bien

ponderado y grande mico,

ilustre Chónforo Vico,

escapado de Belén 

Prófugo de las Marías,

gran maestro en la ganzúa,

instruido en San Juan de Ulúa

y en la Penitenciaría.

Sabe abrir las cajas fuertes

y extraer una cartera.

Ha sido gran calavera

y debe catorce muertes 

Elegid pues pueblo amado

sin dudar y a tapahocico

al muy ilustre y nombrado

y noble Chónforo Vico.

Después de discursos tales

llenos de frases sinceras

se fueron las calaveras

a las urnas sepulcrales.

Salió electo presidente

por su real y hermoso pico

el notable, el prominente,

ilustre Chónforo Vico.

Las calaveras en la actualidad

Actualmente,  las Calaveras Literarias se enseñan a los niños en la escuela elemental de México y se siguen utilizando como parte de un legado de las tradiciones y el folklore mexicano, de forma tal, que ayuden a las personas a expresar sentimientos hacia otros, en contextos de libertad y con la excusa perfecta de la celebración anual del Día de Muertos, el dos de noviembre.

Propiedades literarias únicas de las Calaveras

Las calaveras literarias son palabras populares en forma de rimas, escritas de manera divertida, satírica y crítica, por medio de las cuales, se hace referencia a alguna cualidad o defecto de un personaje o de asuntos de moda o interés general, irreverentemente y con una escritura ligera. Comenzaron a redactarse para burlarse de la propia muerte, pero después se amplió su espectro a políticos, funcionarios y otros personajes públicos. Son especialmente frecuentes y valoradas en México formando parte importante de la tradición de Día de Muertos.

Las Calaveras Literarias están redactadas en formas de versos, dentro de los cuales se encuentra algún tipo de rima ya sea asonante o consonante, además de estar compuesta por una o varias estrofas dependiendo del autor y la idea que se quiera transmitir a la persona. Generalmente, suelen ser cuatro versos por cada estrofa, aunque esto no es una regla universal que todo el mundo siga.

Su principal característica es la burla o mofa en tono irónico utilizado en su forma de redacción, mediante el cual se expresa un descontento hacia las acciones o actitudes de una persona, en el ámbito familiar, escolar y también entre amigos.

En la redacción se pretende ilustrar que la persona ya falleció, esto quiere decir que es redactada en forma de epitafio, haciendo coincidir esta forma de redacción con el contexto en el que se escriben: el día de muertos.

En esta misma línea, suelen contener grabados o imágenes que recuerden a la muerte, siendo muy populares las ilustraciones de la Parca, la Catrina o la Muerte acompañada de la persona a la cual se está dirigiendo la calaverita. En el texto suele mostrarse a la persona en el momento de su encuentro cara a cara con la muerte, simbolizando su fin en esta vida.

Las Calaveras Literarias se redactan para la celebración del día de los muertos y también durante algunos días antes de la celebración: son colocadas en periódicos, revistas y programas de televisión de circulación nacional haciendo burla desde celebridades hasta personajes importantes del gobierno del país.

Fueron ideadas para expresar ciertas ideas y pensamientos que se guardaban para decir a una persona sin que ser demasiado directo y constituyen el pretexto ideal para expresar todo hacia los demás, sin necesidad de dar mayores explicaciones.

Esta tradición popular no ha perdido vigencia, siendo ampliamente utilizada y reconocida por la gente que habita en México como parte importante de su cultura. He aquí un ejemplo de una Calavera chistosa:

La muerte y yo

Me dio un tiro con la muerte

a ver quien hacía mejor la rima

y me hizo ver mi suerte

la mendiga de la catrina…

Pues me sale la versada

nomas así de jalón

pero la calaca malvada

ya tenía hasta mi cajón…

Saqué mi mejor repertorio

para hacer un buen papel

ella me hizo mi velorio

y aún me acuerdo de él.

Me ganó, eso no hay duda

fue solo la muerte y yo

ah que mendiga huesuda

ni la rima me salvó.

Era el 2 de Noviembre

mi tarea iba a terminar

cuando a la 1 con 13

me tendría que cambiar. 

Llegué tarde a la Escuela

y Don Tacho no me dejaba entrar

Pero llega la Calaca

y casi me mandan a la…

Mi hermanita rayó una hoja

con palabras ofensivas

cuando el profe se dio cuenta

yo ya estaba bien…

Culpa de un mal entendido

pues esa no era mi letra

de decir lo que había sucedido

yo quede hasta la 

Chincual parecía la parca

esperándome allá afuera

cuando dijo que me buscaba

se hizo pequeño el…

Oyendo el radio me di cuenta

de que ayer se había escapado

por andar de pata suelta

un resfriado ha pescado 

No sé qué quería conmigo

después de mi largo día

si traía el moco salido

solo un Kleenex yo traía.

Salí a la puerta para saludarla

llena de miedo bajé

y al encontrarla parada

en el pantalón me…

Mientras yo me quedé helada

dame tu Kleneex decía

y como me quedé embobada

ya casi me da en la…

Madres del convento me defendían

y al fin mi historia cayó

en manos de quien la juzgaría

y el profe Pancho premió.

 

Esta es una muestra de una Calavera con rima:

Estaba la calaverita sentada

En un sofá muy comodita

Con sus gafas negras.

Que tan fachosa andas catrina

¿A qué se debe tanta alegría?

Tú siempre andas de malas y hoy fue una excepción.

No cabe duda que el amor te ha sentado muy bien calaca

Desde que viste al maestro Adolfo no quitas dedo del renglón.

Este año sin maestro de español se va quedar la escuela

Al inframundo va retachar y sus libros aquí se van a quedar.

(Autora: Ana patricia Vásquez)

La Dama de las Calaveras Literarias

Los dibujos que suelen acompañar los versos de las Calaveras Literarias, son comúnmente conocidos con el nombre de “La Catrina” o “Calavera Garbancera”, figura creada por José Guadalupe Posada (1852-1913), considerado el precursor de esta representación. Es importante destacar que La Catrina, como uno de los símbolos más populares y representativos de la muerte dentro de toda la cosmovisión y cultura mexicana, fue bautizada como tal por el muralista Diego Rivera (1886-1957) y en sus obras se pueden apreciar diversas representaciones de esta dama blanca elegante y delgada.

La historia de La Catrina empieza durante los gobiernos de Benito Juárez, Sebastián Lerdo de Tejada y Porfirio Díaz; períodos gubernamentales en los cuales empezaron a popularizarse textos escritos por la clase media para criticar la situación del país y sobre todo de las clases privilegiadas. Los escritos, eran redactados de manera burlesca y divertida, acompañados de dibujos de cráneos y esqueletos y se empezaron a reproducir en los periódicos llamados de combate.

José Guadalupe Posada (1852-1913) fue un célebre grabador, caricaturista e ilustrador que colaboró en medios periodísticos tales como “El Padre Cobos”, “El Ahuizote” y “La Patria Ilustrada”. Sus críticas sociales, evidenciaban situaciones de desigualdad e injusticia latentes en el país. De esta forma, este insigne caricaturista, alcanzó fama y renombre dentro del arte popular por sus dibujos de “calacas” o “calaveras”, que mostraban historias de crímenes, políticos, damas, toreros y personajes ilustres.

Su calavera, bautizada por el mismo Posada como “La Calavera Garbancera” representa al pueblo, su carácter desenfado, su disposición a la festividad y la situación de la época, aunque hoy se le asocia más al día de muertos. El garbancero era aquel que a pesar de tener sangre indígena, pretendía ser europeo y renegar a su propia cultura, situación que el ilustrador condenaba. Es por ello, que su calavera con sombrero, sin nada más, representa al garbancero: al que pretende aparentar lo que no es.

Las Catrinas estuvieron acompañadas en los periódicos por las famosas calaveras literarias,  que son composiciones en verso, exclusivas de la tradición mexicana que se redactan y recitan en vísperas del día de muertos, constituyendo otra de las manifestaciones de la cultura popular para hacer burla tanto a los vivos como a los muertos.

Las Calaveras Literarias, escritas con un lenguaje satírico o burlesco, son textos muy breves que reflejan el espíritu y festividad del mexicano frente al hecho irreversible de la muerte. Hoy en día, esta forma de expresión popular, usada desde que los niños son pequeños, en la escuela, para que hagan burla o crítica de algún personaje,  situación de interés general o de moda.

La influencia de la obra del caricaturista José Guadalupe Posada llegó posteriormente a Diego Rivera, quien realizó una adaptación del concepto de la calavera y la bautizó como “Catrina”, añadiéndole nuevos atributos a demás de  ropa, porte y elegancia.

La Catrina, siendo una invención popular, forma parte de la cultura viva mexicana, de sus usos, costumbres y de su posición frente a la muerte, que resalta la riqueza formal y espiritual del país.